Jeff Bark nació en Nueva York en 1963. Su fotografía intenta recuperar el espíritu pictorialista creando para ello escenarios donde lo que se contempla está a medio camino entre la pintura y la realidad. Influenciado por el barroco y el simbolismo, trabaja siempre en proyectos fotográficos, como Woodpecker, al que pertenece la fotografía que os traigo. En ella se trata el tema de la juventud desde un punto de vista oscuro y perverso, colocando a los jóvenes en un falso pantano (que costó recrear en su estudio más de un mes) en medio de un ambiente de ensoñación donde experimentan con las drogas, el sexo o la violencia. Su trabajo es en definitiva una exquisita muestra de refinamiento visual, usando la cámara a modo de pincel con el que plasma las imágenes con una delicadeza que contrasta con el mensaje que transmiten.
-
ecraftic likes this
-
moderntimestodreamers likes this
-
alejandravacuii posted this