Cómo me ha gustado la serie Venice del fotógrafo Chris Anthony. Y es que tiene dos elementos que hacen que siempre me quede absorta y fascinada con una foto que son el mar inmenso, inconmensurable, grandioso, y la figura humana solitaria, minúscula, a merced de las fuerzas naturales. Algún día, con la ayuda de un psicoanalista, descubriré a qué se debe esta fascinación, mientras tanto sigo soñando despierta con estas imágenes surrealistas.